Iglesia y Comunicación

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Martes, 30 Septiembre 2014 10:22

Urdaci: «Queremos dar voz a los excluidos»

Málaga (www.diocesismalaga.es) -  Vuelve a la televisión uno de los rostros más conocidos de la (ya no tan pequeña) pantalla. Alfredo Urdaci, el nuevo director de informativos de 13 TV afronta el reto de «ser competitivos sin caer en la confrontación y en la agresión verbal».

«Los descartados van a contar con voz en los informativos de 13 TV».

-¿Cómo ha sido su reencuentro con un informativo diario?

-Tengo muy buenas sensaciones. Ha significado reencontrarme con un mundo que yo ya conocía, por mi experiencia en Televisión Española y en otras televisiones, pero esta vez en una casa pequeña, aunque con una redacción muy motivada. Quizá de todo lo que he experimentado en estos días, la sensación más importante para mí es volver a la vida de redacción, que es una vida que tira mucho para quienes la conocemos. Es algo muy agradable. Estar en una redacción dinámica, donde pasan muchas cosas y donde el trabajo es muy intenso, es un plus de adrenalina y de motivación. La verdad es que, para mí, ha sido lo más bonito de lo que me ha pasado hasta ahora.

-¿Cómo se resume la nueva oferta de los informativos de 13TV?

-Es una apuesta por la calidad. Hacemos informativos, tanto a las 14.30 como a las 20.30 horas. Y son informativos de tramo largo, con una hora y cinco minutos de duración. Eso te permite profundizar en la información, te permite el análisis y te permite trabajar diversos géneros como uno, que a veces se olvida en los contenidos informativos, que es el del reportaje. El reportaje es el género más televisivo y el que permite contar las cosas con más profundidad. En un informativo de tramo largo tienes la oportunidad de elegir aquellos temas que muchas veces están fuera de la agenda informativa, de lo que cubren las grandes cadenas, y que te permiten tener un sello especial, un sello propio. Podemos apostar por algunas cuestiones que son importantes, pero que están un poco olvidadas.

-Dirigir los informativos de la “cadena episcopal” ¿es un lastre o una garantía?

-Lastre nunca. Garantía sí. Garantía de que vamos a defender con firmeza principios básicos y fundamentales como son el derecho a la vida, la familia y la dignidad de la persona. Esas son las tres claves de la línea editorial de esta casa. Creo que son tres claves por las que merece la pena luchar. Y esa es nuestra voz. Esa es la voz que vamos a defender. Por lo tanto ahí hay una trasparencia total. Yo no tengo en ese sentido ningún peso, ni ninguna cortapisa, sino todo lo contrario.

-Y es que algunos querrían que la Iglesia no tuviera voz…

-Este es el tema del laicismo. Yo creo que las lámparas no están para esconderlas, como en aquella parábola bíblica. Las lámparas están para que luzcan. La Iglesia es una voz ética, una voz moral, una voz que es positiva porque quiere construir una buena sociedad. Es una voz que tiene caridad, que tiene amor, que tiene respeto a la dignidad de la personas, que tiene un sentido ético de la vida y también una misión. Se habla siempre, en términos filosóficos, de “libertad de” o “libertad para”. A mí me gusta la “libertad para” hacer el bien social, para ser una voz que mejore la vida de las personas. Creo que la función fundamental del periodismo es esa. Y creo que una voz que venga respaldada y promovida por la Conferencia Episcopal tiene que tener ese sentido y esa misión. Yo estoy absolutamente orgulloso de tener la oportunidad de contribuir a esa obra.

-La polémica, la acritud, funcionan muy bien en los audímetros. ¿Se puede llevar la “cultura del encuentro” a la televisión y tener audiencia?

-Se debe ser competitivo sin entrar en la confrontación y en la agresión verbal. Nosotros competimos. Somos pequeños en audiencia, pequeños en tamaño de televisión, pequeños en presupuesto… Pero fíjese que con un presupuesto muy reducido hacemos una audiencia que supera a algunos emisores públicos como Telemadrid, por ejemplo. Hay que ser competitivo en los medios que se utilizan para hacer tu labor (eso es la eficiencia); y hay que ser competitivos en los contenidos que ofreces. Y no hace falta, ni mucho menos, la agresividad, el tono agrio... Yo veo algunas emisoras de televisión, a las que no les va mal de audiencia, que tienen mucho vinagre. Yo no creo en esa forma de actuar dentro del ecosistema de la opinión pública. Creo mucho en la firmeza de los principios, pero también en la suavidad de las formas. Ésta no es una batalla de un día, sino que es un recorrido muy largo y yo creo que, al final, ganará la calidad, la sobriedad en las formas, el respeto al medio y el hacer televisión –no radio televisada–. Se puede y se debe ser competitivo –uno está aquí para que su voz sea escuchada y que se escuche más que la de los demás– pero no hace falta un tono agresivo en los contenidos que uno difunde cada día.

-¿Y los descartados, los que están en los límites de la sociedad? ¿Tendrán voz en 13 TV?

-Hemos empezado, ya desde el lunes día 8 de septiembre, con una serie que se llama “Con los pobres de la tierra”, presentada y avalada por uno de los mejores reporteros que ha dado la televisión en España, que es Vicente Romero. Un hombre que ha estado en las grandes crisis, en las grandes catástrofes, en las hambrunas, en las guerras y que ha constituido en su trabajo cotidiano un perfil muy cercano a los excluidos y a los pobres. Empezamos con una entrevista a Kike Figaredo que es obispo en Camboya, que nos dejó una serie de mensajes muy profundos, muy sencillos también cuando decía que hay que transformar la sociedad, pero hay que transformarla con amor, con caridad y no con violencia. Vamos a estar ahí. Esa es una de nuestras grandes apuestas. Cuando hablamos de defender la dignidad de la persona, estamos hablando de darle voz a los excluidos y de llamar la atención de una sociedad que, muchas veces en esa competencia diaria por el beneficio, se olvida de que hay personas que se han quedado al margen.

-¿Por qué recomendaría ver el informativo de 13 TV a un católico de a pie?

-Porque le vamos a dar información, tanta o más que los demás, y le vamos a dar un análisis que quizá no va a encontrar en otras cadenas. Se lo vamos a contar de una forma televisiva y vamos a atender aquellas preocupaciones que son de los espectadores. En esta casa decimos que el protagonista de los informativos, y de la programación en general, no son ni los periodistas que la hacen, ni el supuesto beneficio económico, el protagonista siempre es el espectador.

-¿Católico por vía familiar, por convicción…?

-Vía familia y por convicción. Tengo grandes amigos en algunos movimientos, aunque no pertenezco a ninguno. Tengo mi parroquia y grandes amigos. Me eduqué con los salesianos. Ellos me inculcaron un gran amor por la cultura y un sentido de cercanía con los más necesitados. Y después tuve una educación universitaria en la Universidad de Navarra, que como todo el mundo sabe pertenece al Opus Dei. Ese es mi cuadro como creyente.

-¿Qué puede ofrecer el Evangelio a un mundo convulso como el nuestro?

-Esperanza. Se dice que las buenas noticia no son noticia. Nosotros no creemos en eso. Creemos que las buenas noticias son noticia y que una de las funciones fundamentales del periodismo es la de llevar esperanza a la gente, no ser permanentemente negativos. Destacar también todo aquello que de positivo tiene el ser humano y la sociedad, y hay muchas cosas en las que fijarse. A veces uno tiene la sensación de que solamente lo que es malo aparece en los informativos. Nosotros queremos y creemos que también aquello que es bueno debe aparecer. Creemos en una Iglesia católica que es más capaz de decir que sí, que de decir no.

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Gaudix (GaudixyComarca.com) - En la tarde del martes 12 de marzo, Mons. Ginés García, Obispo de Guadix, ha sido elegido Presidente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Española. Hasta ahora era uno de los miembros que componen la CEMCS, donde llevaba desde que fuese consagrado como Obispo, en 2010. Sin embargo, ahora da un salto cualitativo, al haber sido elegido para ocupar el cargo de Presidente de dicha Comisión Episcopal. Según el reglamento de la CEE, ha sido elegido por un periodo de tres años, al término de los cuales podrá ser reelegido otra vez.

Además, como presidente de una Comisión Episcopal, Mons. Ginés García pasa a formar parte de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española y, en adelante, participará de los encuentros que se programan a lo largo del año  para tratar temas de máximo interés en la vida de la Iglesia española.

Se da la circunstancia de que Mons. Ginés García ocupa también el cargo de responsabilidad en relación con los medios de comunicación en las Diócesis de Sur de España, donde es el Obispo Delegado para los MCS.

Este cargo en la Asamblea de Obispos del Sur y la designación ahora  como Presidente de la CEMCS de la Conferencia Episcopal Española ponen de manifiesto que este campo de los medios de comunicación es muy querido para Mons. Ginés García y que se desenvuelve bien en él.

Biografía

Mons. D. Ginés Ramón García nace el 3 de octubre de 1961 en Lorca (Murcia), siendo natural de Huércal-Overa (Almería). En 1979 ingresó en el Seminario Mayor de Almería, entonces con sede en Granada.

Bachiller en Teología por la Facultad de Teología de Granada (1984) y Licenciado en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (1986). En esta misma Universidad, en 1987, curso estudios de Derecho Canónico. Se especializó en Derecho Matrimonial en la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

Fue ordenado sacerdote el 20 de septiembre de 1985. Ha desarrollado su ministerio sacerdotal en la diócesis de Almería, donde ha tenido distintos cargos: Párroco de Santa María de Mojácar (1987-1989); Vicerrector del Seminario Menor, Formador y Director espiritual en los Seminarios Mayor y Menor (1989-1992); Profesor de Religión en diversos Institutos de Ensseñanza Media (1989-1994); Capellán de las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús (1990-1992 y 2004-2005); Delegado Episcopal del Colegio San Ildefonso (1991-1994); Párroco de Santa María, de Rioja (1993-1994); Rector del Instituto Teológico San Indalecio (1993-1997); Capellán de las Religiosas de la Divina Infantita y Consiliario del Movimiento de Profesores Cristianos (1993-1994). Fue párroco de Santa María de los Ángeles en Almería y Arcipreste del 2º Arciprestazgo de Almería (1994-1996); Promotor de Justicia en el proceso de los mártires de Almería (1995-1998); Delegado Episcopal del Sínodo Diocesano (1996-1999); Jefe de Estudios en el Centro de Estudios Eclesiásticos del Seminario Conciliar, afiliado a la Facultad de Granada (1996-2003).

Por otro lado, ejerció como profesor de Teología (1997-2003) y Profesor Ordinario de Derecho Canónico desde 2005. También Profesor de Derecho Canónico y síntesis Teológica en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Almería (2007-2008). Ha sido Vicario General y Moderador de Curia (1996-2005) y Administrador parroquial de La Cañada de San Urbano y Costacabana (2005-2006).

En 2003 fue nombrado Canónigo doctoral de la Catedral de Almería y Defensor del Vínculo en el Tribunal Eclesiástico almeriense. Además fue Párroco de la parroquia de San Sebastián en la capital andaluza desde 2006. El 3 de diciembre Benedicto XVI nombró a Mons. Ginés Ramón García Beltrán nuevo obispo de Guadix. El 27 de febrero de 2010 fue consagrado obispo.

En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, en la que es responsable de las relaciones con RTVE. También es miembro de la Comisión Episcopal de Patrimonio, donde es responsable de Archivos y Bibliotecas.

En la Asamblea de Obispos del Sur de España es el Obispo Delegado para los Medios de Comunicación Social.

de Antonio Gómez

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Ciudad del Vaticano (PCCS). La mañana de este martes 4 de marzo, el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales (PCCS) recibió a los obispos Españoles que se encuentran realizando su Visita Ad Limina Apostolorum.

Durante más de una hora los obispos  trataron temas de la pastoral de la comunicación y en particular abordaron los desafíos de la acción evangelizadora de la Iglesia ante el nuevo ambiente comunicativo.

El Arzobispo Mons. Claudio María Celli, Presidente del PCCS junto a Mons. Paul Tighe, Secretario del PCCS, agradecieron la presencia de los señores obispos de las Provincias Eclesiásticas de Barcelona y Tarragona, precedidos por el Cardenal Luis Martínez Sistach, Arzobispo de Barcelona.

Publicado en Attualitá

Ponemos a disposición el documento de trabajo (versión PDF)

 "Líneas Acción Pastoral en las Delegaciones Diocesanas de MCS de las diócesis del Sur de España".


 Introducción

Líneas de Acción Pastoral en las Delegaciones Diocesanas de MCS es un instrumento de trabajo para las Delegaciones Diocesanas de Medios de Comunicación Social de las Diócesis del Sur de España, que cuenta con el plácet de los Sres. Obispos, otorgado en la Asamblea celebrada en Córdoba los días 22 y 23 de enero de 2013. Pretende, sencillamente, facilitar la acción pastoral de quienes tienen la necesaria tarea de servir a la comunicación en la Iglesia y desde la Iglesia al mundo.

En un contexto de cambios sociales y tecnológicos, que se suceden a un ritmo vertiginoso, los medios de comunicación viven, en los últimos años, una completa trasformación, con nuevos modelos comunicativos, nuevos soportes y nuevas posibilidades favorecidas por los avances técnicos. 
En este contexto, estas líneas de acción pastoral se presentan como un recurso para todos los que trabajan en las Delegaciones Diocesanas de Medios.

El documento recoge algunas de las enseñanzas y orientaciones que durante años ha realizado el Magisterio sobre los Medios de Comunicación y la acción evangelizadora desde los mismos. También tiene en cuenta el Directorio de las Delegaciones de Medios que en 1999 publicaron las
Provincias Eclesiásticas de Granada y Sevilla, y que es un referente en las Delegaciones de Medios de las Diócesis de Sur. Pero, sobre todo, como su propio nombre indica, presenta algunas líneas de acción pastoral en el trabajo diario de los delegados y las personas que trabajan en las
Delegaciones de Medios Diocesanas.

Estas líneas de trabajo han nacido de las aportaciones hechas por las mismas Delegaciones de Medios de las Diócesis del Sur de España, coordinadas por ODISUR y presididas por el Obispo Delegado. Durante más de un año, se han realizado propuestas y se ha revisado el documento que hoy se presenta. Y todo este proceso se ha hecho con la ilusión de saber que estas líneas de acción pastoral servirán para estimular y coordinar las acciones de las Delegaciones Diocesanas de Medios.

Como Obispo Delegado para los Medios de Comunicación Social en la Asamblea de Obispos de Sur de España, hoy presento estas Líneas de Acción Pastoral en las Delegaciones Diocesanas de MCS de las Diócesis del Sur, que no pretenden ser más que una sencilla herramienta de trabajo en la acción pastoral relacionada con los Medios de Comunicación Social. En el Año de la Fe, y cuando se cumplen los 50 años del Concilio Vaticano II, la acción evangelizadora en y desde los medios se presenta más necesaria y, si cabe, más estimulante que nunca.


+ Ginés García Beltrán
Obispo de Guadix
Delegado para los MCS en la
Asamblea de Obispos del Sur de España


(descargue el documento el siguiente link: )

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Fátima (SIC) - Los Obispos de las Comisiones de Comunicación de las Conferencias Episcopales de Portugal y España, siguiendo la llamada del Papa Benedicto XVI que invita a la Iglesia a la Nueva Evangelización, reunidos en sesión de trabajo en Fátima, del 25 al 27 de junio de 2012, hemos reflexionado sobre el tema “Medios: Puertas de la fe”.

Deseando “contribuir a una renovada conversión al Señor Jesús y al redescubrimiento de la fe, de modo que todos los miembros de la Iglesia sean para el mundo actual testigos gozosos y convincentes del Señor resucitado, capaces de señalar la ‘puerta de la fe’ a tantos que están en búsqueda de la verdad” compartimos las siguientes conclusiones:

1ª Los medios de comunicación son el escenario cultural en el que se mueven los hombres y las mujeres de nuestro tiempo. La situación de la comunicación en nuestros ámbitos está caracterizada, entre otras,  por las siguientes circunstancias:

-        La actividad comunicativa sigue estando notablemente condicionada por la situación económica, ideológica y política.

-        La crisis económica está ocasionando, además, la precariedad y con frecuencia la pérdida de trabajo de los profesionales, con perjuicio para todo el proceso comunicativo y la consiguiente limitación del derecho del público a conocer la verdad.

-        En la actividad informativa se aprecia, con frecuencia, una supremacía de la imagen que puede desviar la atención sobre la realidad objetiva. En ocasiones, el uso inadecuado de las tecnologías dificulta la reflexión, la formación de opinión y las relaciones personales y familiares.

-        Con frecuencia, las demandas inducidas de las audiencias constituyen un factor determinante en la configuración de los contenidos que los medios ofrecen. No obstante, consideramos que, desde una adecuada visión ética, este no puede ser el criterio último, ya que se ha de atender a las necesidades de las personas, sin sacrificar en ningún caso la verdad y el bien común.

2ª También para la Iglesia, los medios de comunicación son el escenario cultural en el que debe estar presente y desarrollar su misión. No son meros instrumentos para la transmisión de un mensaje. La Iglesia debe estar en ellos con sencillez y claridad, en actitud dialogante.

3ª La comunicación es un elemento transversal de las diversas estructuras eclesiales. Por eso, toda la acción pastoral de la Iglesia ha de ser más comunicativa. Al servicio de esa misión están los departamentos o gabinetes de comunicación en una diócesis o en una Conferencia Episcopal.

4ª La consideración eclesial de la comunicación social tiene por tanto una doble misión. Por un lado, la ya tradicionalmente asentada que está orientada primordialmente a la evangelización. Pero por otro lado, y al mismo tiempo, la Iglesia también ha de proyectar y trabajar su propia imagen institucional o pública (entre la que se incluyen las acciones de gobierno de su pastores) para que ella misma sea percibida de manera adecuada.  Por esto mismo se impone una consideración nueva de los procesos comunicativos de la Iglesia, que vayan asociados no sólo a la misión evangelizadora, sino también a la tarea de gobierno pastoral.

5ª Dada la importancia de la comunicación social en la configuración de la persona y de sus comportamientos, animamos a los padres y educadores a seguir formando a los más jóvenes en el uso adecuado y responsable de los medios de comunicación.

6ª Alentamos a cuantos trabajan en los mass media a proseguir en su empeño de servir a la dignidad de la persona y a la construcción de una sociedad más libre, justa y solidaria.

Respondiendo a la llamada de Benedicto XVI a renovar y actualizar las enseñanzas del Concilio Vaticano II como instrumento valioso en el ámbito del Año de la Fe, queremos terminar invitando a una lectura actualizada y una conveniente puesta en práctica del Decreto Conciliar Inter Mirifica, sobre las comunicaciones sociales, y de los documentos que lo desarrollan.

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Valencia (SIC).- El Palacio de Colomina en Valencia ha acogido el Encuentro de Decanos de las Facultades de Comunicación de las Universidades Católicas, que se ha celebrado este lunes y martes, 21 y 22 de mayo de 2012. Organizado, como todos los años, por la Conferencia Episcopal Española (CEE), representada por la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS), en esta ocasión ha sido la Universidad CEU Cardenal Herrera la anfitriona del Encuentro, en el que también participó como responsable para su preparación.

La reunión contó con la asistencia del Decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA), Javier Nó; la Decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, Mónica Herrero; el Decano de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Ramón Llull en Barcelona, Josep Maria Carbonell; el Decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Comunicación de la Universidad San Pablo-CEU en Madrid, José Francisco Serrano Oceja; el Decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de la Universidad Cardenal Herrera-CEU en Valencia, Elías Durán; el Decano de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad Católica San Antonio de Murcia, Pablo Blesa; la Coordinadora de la Facultad de Comunicación Audiovisual de la Universidad Francisco de Vitoria en Madrid, Paula Puceiro; la Coordinadora de Periodismo de la Universidad San Jorge en Zaragoza, Nerea Vadillo; el Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Abat Oliba-CEU en Barcelona, Enrique Martínez; y la Hermana María Canel, del Centro Superior de Estudios de Comunicación en Palma de Mallorca, excusando su asistencia el representante de la Universidad de Deusto.

El Obispo de Lleida, monseñor Joan Piris, actual presidente de la CEMCS, presidió en la tarde del lunes el acto de apertura del Encuentro. Estuvo acompañado por la Rectora de la Universidad CEU Cardenal Herrera en Valencia, Rosa Visiedo, además de por Elías Durán de Porras, decano de Comunicación.

A continuación, el director del Máster Oficial en Periodismo de El Mundo, Justino Sinova, también catedrático de la Universidad CEU San Pablo, ofreció en la tarde del lunes 21 a los docentes convocados su visión sobre “La ética profesional ante el nuevo entorno comunicativo”. En este contexto, y refiriéndose a los futuros profesionales en los medios, Sinova sostuvo cuánto necesitan los planes de estudio en comunicación de una formación académica muy exigente, cómo se precisa mantener un nivel de preparación que facilite a los alumnos responder ágilmente a la dura competitividad laboral en el ámbito periodístico.

Después, por su parte, el Responsable de la Oficina de Internet de la Santa Sede, monseñor Lucio Ruiz, centró su aportación al Encuentro de Decanos en señalar las pautas de la evangelización a través de la web. Presentó su trabajo bajo el encabezado “Nueva Evangelización, nuevas tecnologías”. Y como muestra, participó en la reunión a través de una videoconferencia desde la ciudad de Roma, para lo que contó con el apoyo técnico del Centro Guadalupe de Argentina.

Para monseñor Ruiz, gran entusiasta de las redes sociales y nuevas tecnologías, los nuevos alumnos en las Universidades ya se manejan como “nativos digitales” en las tecnologías de la comunicación, no vienen a conocer un nuevo lenguaje, se incorporan al estudio e investigación universitaria con ese lenguaje digital ya aprehendido, siendo esa su “lengua materna”, no quedando otra opción a la docencia que aprenderla y convivir con ella.

Complementado esta visión, al día siguiente martes 22 se celebró a las diez de la mañana una Mesa Redonda sobre la “Formación católica de nuevos comunicadores en el entorno digital”. Francisco Serrano, de la Universidad CEU San Pablo; Javier Nó, de la UPSA; y Javier de la Rosa, por la Universidad Francisco de Vitoria, presentaron sus experiencias y propuestas, que fueron contrastadas y debatidas por el resto de los participantes.

Los decanos y coordinadores de las Facultades de comunicación asistieron después a una conferencia sobre “Sentido y misión de los Estudios de Comunicación”, que el Secretario General de la Universidad CEU Cardenal Herrera, José Amiguet, y el director del Proyecto Cultural y Social en la misma Universidad, Vicente Navarro de Luján, presentaron en el marco del 25 aniversario de los estudios de Periodismo en el CEU y la Comunidad Valenciana. En este recorrido, Navarro de Luján se refirió al histórico papel desempeñado por el periódico El debate y el destacado protagonismo que le corresponde al Cardenal Herrera en la implantación de los estudios universitarios de comunicación en España.

Para cerrar este Encuentro de Decanos de las Facultades de Comunicación de las Universidades Católicas, se celebró una eucaristía que presidió el Arzobispo de Valencia, monseñor Carlos Osoro, junto con el Obispo de Lleida, moseñor Piris, presidente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, en la Conferencia Episcopal Española. Durante la homilía apoyó esta iniciativa y se felicitó por la fecundidad y el buen desarrollo de estos Encuentros.

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Madrid (SIC) - Celebrando hoy la Ascensión del Señor, volvemos a proclamar el misterio central de nuestra fe: Dios ha resucitado a su Hijo de entre los muertos y lo ha glorificado como Señor del universo. Dios ha exaltado y ha dado la razón a aquel Jesús contradicho y despreciado. Es su triunfo ya definitivo, el final de un largo camino nada fácil y la consecuencia de la fidelidad mantenida incluso en las circunstancias más duras. Y los discípulos, que han tenido la posibilidad de experimentar la realidad de su victoria sobre la muerte, reciben ahora un encargo bien preciso: anunciarlo al mundo entero con la fuerza del Espíritu empezando por Jerusalén, la ciudad en la que habían intentado acabar con su vida.

Comienza así el tiempo de la Iglesia. Es el principio de una Historia descrita en términos de separación pero no de abandono. Jesús no va a desentenderse de los problemas de los hombres, ni los discípulos van a estar solos en la misión. No sólo se les anuncia que volverá de nuevo sino que siempre estará presente en la comunidad: “he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin de este mundo” (Mt 28, 19). Es el cumplimiento del significado de su nombre, Emmanuel: «Dios entre nosotros».

La ascensión expresa el cambio en Jesús resucitado, una nueva manera de ser, gloriosa, glorificada, una presencia gozosa de Jesús que sigue viviendo en la Iglesia y que la sostiene. La comunidad de los Hechos de los Apóstoles expresa esa experiencia relatando las apariciones del resucitado en los momentos difíciles de la Iglesia (a Esteban, a Pedro, a Pablo), pero sobre todo la vive en la experiencia permanente del Espíritu Santo.
La Ascensión de Jesús es el preludio de la larga ascensión de la humanidad regenerada que está destinada a esa misma glorificación aunque, mientras peregrina por este mundo, todavía no la comparte definitivamente, pero que está llamada a vivirla encaminando sus pasos hacia la patria futura con esperanza gozosa y activa. Se pone así de manifiesto nuestra “vocación suprema”: estamos llamados a la vida eterna del Reino de Dios. Aquel Jesús, hecho semejante a nosotros en todo menos en el pecado, con su victoria anticipa la victoria de toda la humanidad: en él, desde entonces, nuestros problemas, nuestras incapacidades, nuestras limitaciones todas… tienen solución: Ésta es la Buena Noticia que hemos de vivir y comunicar.

Para ello, San Lucas dice que Jesús comunica el Espíritu Santo a los discípulos y reciben una “fuerza” que hará de ellos sus testigos. No les comunica el Espíritu como un privilegio personal, sino como una capacitación para la misión. Por eso, se les pide que no se cierren en el pasado ni se dediquen a cultivar la evasión (¿qué hacéis ahí, mirando al cielo?), sino que vuelvan a su vida ordinaria anunciándolo a todos y a la espera del Día de su vuelta.

Este es el encargo recibido por todos los bautizados: en principio ningún rincón de la tierra y ningún grupo humano queda excluido, la destinataria de la Gran Noticia es toda la humanidad. Jesús nos asegura su ayuda y, porque la cosa es seria, el Señor confirma la predicación apostólica con signos extraordinarios de victoria sobre el mal. Signos que darán credibilidad al anuncio, garantizando que el mensaje que anunciamos es el suyo. Nos corresponde, pues, hacerle presente en cada tiempo y lugar con la creatividad y con todos los medios que el Señor ponga a nuestro alcance.
Y en este punto, hemos de hacer referencia necesariamente a la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que cada año celebramos en el día de la Ascensión y a la llamada que nos ha hecho el Sucesor de Pedro a evangelizar con un Mensaje que, en la perspectiva del ya próximo “Año de la Fe”, nos invita a la acogida de la Palabra en la reflexión y el silencio porque, dice Benedicto XVI, “allí donde los mensajes son abundantes, el silencio se hace esencial para discernir lo que es importante de lo que es inútil y superficial”.

Se dice que uno de los males de nuestro tiempo es que vivimos de acciones y reacciones, de afirmaciones y comentarios, y que todo se desarrolla a gran velocidad de manera que la palabra muchas veces es superficial y sin un verdadero contenido “comunicativo”. En este sentido, el mensaje del Papa es una cierta provocación para una sociedad como la nuestra en la que hay mucho ruido y mucha información, pero dedicamos poco tiempo a la reflexión, cosa que hace difícil una comunicación profunda. Esto es todavía más necesario cuando queremos hablar de la grandeza de Dios, porque nuestro lenguaje resulta siempre inadecuado y es necesario abrir un espacio a la contemplación silenciosa que nos sumerge en la fuente del Amor, y que nos conduce hacia nuestro prójimo para sentir su dolor y ofrecerle la luz de Cristo, su Mensaje de vida, su don de amor total que es el que salva.

También en el silencio Dios nos habla (insiste el Papa), y nosotros igualmente descubrimos en el silencio la posibilidad de hablar con Dios y de Dios. Necesitamos el silencio que se transforma en contemplación, que nos hace entrar en el silencio de Dios y así nos permite llegar al punto donde nace la Palabra, la Palabra que transforma.
El mundo de las comunicaciones, a pesar de su complejidad y de sus ambigüedades, ha de favorecer que el Señor pueda llegar al umbral de nuestras casas y de nuestros corazones y abrir nuevas perspectivas y posibilidades para poner en práctica la misión de la Iglesia.

Desde nuestra Comisión episcopal de MCS agradecemos el trabajo de los comunicadores cristianos que ejercen su vocación con profesionalidad y espíritu de servicio en favor de las personas y de la entera sociedad, siendo a la vez coherentes con su identidad cristiana. A ellos va de manera especial nuestra cercanía y aprecio por la labor que desarrollan junto con los demás compañeros de profesión, para quienes también tenemos en esta Jornada un recuerdo agradecido.

Y, teniendo en cuenta también el difícil momento socioeconómico que vivimos, pedimos a todos ellos que contribuyan a fomentar una cultura de la solidaridad cada día más necesaria, difundiendo opiniones y proyectos que puedan ayudar al aprovechamiento de recursos y a la buena gestión, así como iniciativas de ayuda a los más afectados, a la vez que denuncian la corrupción y el enriquecimiento fraudulento. Contribuir así a la misión evangelizadora es algo apasionante y esperanzador.

Y, sin menoscabo de la atención debida a los desempleados de cualquier sector, queremos dirigir nuestra mirada en esta Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales a los miles de periodistas en paro, sobre todo jóvenes, que hay en estos momentos en España según datos de las asociaciones profesionales… Por ellos rezamos especialmente en este día, así como por los comunicadores que en diversas partes del mundo han muerto o sufren persecución y limitación de su libertad en el ejercicio de su profesión.

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Roma (La Razón).- «La Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) ha sido una oportunidad bien aprovechada. Se pretendía mejorar la imagen que los jóvenes tienen de Jesucristo y de la propia Iglesia y se ha logrado». Seis meses después de la conclusión de la JMJ, el encuentro de jóvenes con el Papa que congregó a cerca de dos millones de personas en Madrid, el arzobispo Claudio Maria Celli, presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, analizó los resultados de esta experiencia y el desafío informativo que supuso para la Iglesia.

En una mesa redonda organizada ayer por la Embajada de España ante la Santa Sede en la que participó el responsable de redes sociales de la JMJ y varios periodistas italianos y españoles, Celli destacó que este encuentro fue un «momento particular y precioso» para la vida de la Iglesia y logró convertirse en una «noticia en todo el mundo». 

El arzobispo se preguntó sobre dónde está «de verdad» hoy el hecho noticioso e individualizó tres riesgos a los que la Iglesia debe hacer frente: la representación de lo insignificante, la desinformación y la instrumentalización. 

Ante este «contexto posmoderno» Celli citó a Benedicto XVI: «También hoy se habla mucho de la Iglesia de Roma. Esperemos que se hable también de nuestra fe». Antonio Gayo, responsable de redes sociales de la JMJ, calificó de «generación de la esperanza» a los jóvenes que se reunieron en Madrid y explicó que, seis meses después, este evento sigue siendo noticia. «Queríamos crear una red en internet que perviviese a la JMJ. Los usuarios han sido muy activos. Hoy siguen hablando de Madrid y se preparan para el próximo encuentro, que tendrá lugar en Brasil», dijo Gayo, quien destacó que la Iglesia católica es en sí misma una «red social analógica» con una gran capacidad para transmitir mensajes de forma muy rápida.

Gayo ofreció unas cifras que dan idea de la repercusión que la JMJ ha logrado en internet. Medio millón de personas la ha seguido a través de las redes sociales, sus vídeos han sido vistos dos millones de veces, ha logrado ser tres veces «trending topic» mundial y su web oficial lleva más de seis millones de visitas. «En Madrid se vio que la Iglesia tiene mucho que decir», concluyó Gayo. 

Juan Rubio, director de la revista religiosa «Vida Nueva», destacó que la JMJ marcó un «antes y un después» en la comunicación y que enseñó un nuevo lenguaje a los periodistas: «Nos recordó que los jóvenes son portadores de esperanza. Aquellos días vimos una revolución juvenil distinta, sin imágenes del Che ni el Libro Rojo de Mao. Lo que llevaban aquellos muchachos era el Youcat, el catecismo de los jóvenes».


Dario Menor.

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Madrid (Vida Nueva ).-  El sacerdote y periodista navarro José Gabriel Vera, o Josetxo Vera, como se hace y deja llamar, llegó a Madrid hace unos meses para ocupar la dirección del Secretariado de Medios de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Española (CEE) con el mismo sentido de servicio con que desempañaba su actividad pastoral –que, en parte, sigue realizando–, docente (en la Universidad de Navarra) y periodística en su tierra natal. 

Y es que Josetxo lo tiene claro: está al servicio de la Iglesia allá donde le envíe. Lo reconoce entre risas: "Si la Iglesia me manda a Alaska, me voy a Alaska". Y aunque no le ha enviado a esta parte del mundo, sí que le ha encargado tareas pastorales que, en su momento, requirieron una preparación y dedicación específica, como la Pastoral del Sordo, para lo que tuvo que aprender la lengua de signos. También aprendió el euskera para celebrar la Eucaristía en este idioma, y por eso insiste: "Si hay que ir a Rusia, aprendo ruso".

Para Josetxo, esta libertad es propia de los que sirven a la Iglesia, porque "uno está en las mejores manos, las de Dios". "Da mucha libertad el servir, porque no tienes que estar pensando si esto conviene o no conviene. La vida de la Iglesia es sencilla: servir, obedecer, tratar bien a la gente y amar. Por eso ser cristiano es posible para todos los hombres, porque es propiamente humano. Si la Iglesia fuera para los listos o para los ricos sería un rollo", añade.

Pero antes de descubrir su vocación sacerdotal y de lanzarse al mundo del servicio en la Iglesia, quiso ser periodista. Fue en 3º de Periodismo cuando descubrió su vocación sacerdotal y, mientras acababa, empezaba a estudiar Filosofía. Luego empezó el Seminario.

"En el tiempo, primero fue mi deseo ser periodista; en la cabeza de Dios, sacerdote. Creo que las dos cosas son un regalo y tienen muchísima relación. Y es que están muy unidas, porque, en el fondo, la Iglesia se dedica a comunicar una noticia, como hacen los periodistas; es una misma misión, contar la verdad", afirma.

Ante su nueva tarea, el sacerdote navarro vuelve a referirse al servicio, al acompañamiento pastoral de los periodistas en el camino hacia la verdad más profunda del hombre. "Nuestro trabajo (en el secretariado) no es periodístico –para eso está la Oficina de Prensa–, sino pastoral, la pastoral de las comunicaciones sociales. Los periodistas son un campo de acción pastoral muy bonito y apasionante", añade. Recalca que esta tarea pasa por la unión y la comunión; por abrir puertas, tender puentes y preparar caminos. También por el servicio de los delegados de cada diócesis.

En la esencia de la Iglesia

Josetxo Vera no tiene mayor pretensión que la de continuar la "importante labor" de su predecesor, José María Gil Tamayo, aunque se marca un objetivo a largo plazo: la promoción de una pastoral integral de la comunicación en la Iglesia.

"Porque la comunicación no es un medio, es un fin que tiene su raíz en el Evangelio. La comunicación para la Iglesia no es una cuestión de medios, está en la esencia de su identidad. Una Iglesia que no comunica, no es Iglesia", continúa.

Y aunque cree que tiene mucho que aprender en este ámbito, también dice que es "maestra de comunicación" por su experiencia en la transmisión de la Buena Noticia y porque siempre que ha aparecido un medio nuevo –imprenta, radio, Internet...–, la Iglesia se ha hecho presente.

Por cierto, cree que es legítimo que la Iglesia tenga medios de comunicación propios, como es legítimo que tenga colegios. "Son legítimos y pueden ser necesarios, sobre todo, si no hubiese cauces para mostrar la vida de la Iglesia. La voz de la Iglesia no está silenciada, pero está bien que sea potenciada", concluye.

FRAN OTERO.

Publicado en Attualitá





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